Primero: darte cuenta de que existe.
Hasta que no lo ves, crees que es mala suerte, que “siempre te toca a ti”, que los dem谩s son iguales… pero no. Es un mecanismo autom谩tico.
Segundo: hacer algo diferente a lo habitual.
Y ah铆 es donde parece f谩cil… pero no lo es.
Porque salir del bucle implica cambio.
Y cambio, para el cerebro, significa incertidumbre.
Y la incertidumbre se traduce en miedo.
Por eso repetimos relaciones, conflictos, decisiones e incluso emociones.
No porque nos guste sufrir… sino porque es lo conocido. Y lo conocido, aunque duela, da sensaci贸n de control.
Pero prueba algo:
Solo una vez,
no lo pienses tanto,
no le des vueltas,
act煤a distinto.
No respondas como siempre.
No calles si siempre callas.
No persigas si siempre persigues.
No cedas si siempre cedes.
Y observar谩s algo importante:
las consecuencias llegan mucho m谩s r谩pido de lo que crees.
En ese momento pasa algo muy potente:
no solo cambia la situaci贸n…
cambias t煤.
Has roto el miedo.
Y cuando el miedo cae, el patr贸n ya no puede sostenerse.

No hay comentarios:
Publicar un comentario